¿Qué sucede después de la muerte con los seres humanos?

Eclesiastés 12: 1-7

12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento; 12:2 antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes tras la lluvia; 12:3 cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que miran por las ventanas; 12:4 y las puertas de afuera se cerrarán, por lo bajo del ruido de la muela; cuando se levantará a la voz del ave, y todas las hijas del canto serán abatidas; 12:5 cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor por las calles; 12:6 antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo; 12:7 y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio. 

En este artículo trataremos una de las preguntas que más ha inquietado a la humanidad en todos los tiempos, ¿Qué sucede después de la muerte con los seres humanos?, y la respuesta a está pregunta es, que el ser humano que es creyente de Jesucristo, su cuerpo se queda en la tumba esperando la resurrección, y su alma va al cielo a la presencia de Dios, y si es un no creyente, su cuerpo va a un lugar de espera que se llama “Hades”, un lugar de tormento, donde su alma sufre, esperando el día del juicio y la condenación eterna.

Miraremos diferentes preguntas que se desprenden del tema, con citas bíblicas que soportan mi respuesta.

Antes de iniciar nuestro estudio se debe analizar algunos conceptos importantes hablando bíblicamente:

  • Alma (griego: “psyque): es el principio natural de vida que anima al cuerpo (Génesis 2:17). También se utiliza mucha veces este vocablo por Sinecdoque, como sustantivo de personas.
  • Espíritu (griego: “pneuma”): el que hace de nosotros unos creyentes auténticos verdaderos. Se equivocaría quien pretendiese deducir de pasaje 1ra Tesalonicense 5:23 como una tricotomía. El alma y el espíritu no son partes distintas, como ingredientes diversos, junto con el cuerpo, de la persona humana, sino más bien a la manera de una habitación con dos ventanas, una para asomarse a las cosas de arriba, y otra, para asomarse a las cosas de abajo (Colosenses 3:2).
  • Cuerpo (griego: ”soma”): Para Pablo, hay tres tipos de acepciones:
  1. El cuerpo como cosa neutra, propiedad de cada ser humano.
  2. El cuerpo imperfecto, débil, instrumento de nuestros caprichos que pueden hacer correr grandes riesgos: cuerpo de pecado (Romanos 6:6); el cuerpo mortal.
  3. El cuerpo redimible: Este cuerpo débil y decadente que todos tenemos pude ser dominado (1ra Corintos 9:27); no es incurable. Puede ser salvo (Romanos 8;23) o transformado (Filipenses 3:21). Puede ser ofrecido en el servicio a Dios, como parte integrante, y expresión notoria, del sacrificio total del creyente (Romanos 12:1), Y así podemos glorificar a Dios mediante nuestro cuerpo (1ra Corintios 6:20). Nuestro cuerpo también puede ser templo del Espíritu Santo (1ra Corintio 6:19).
  4. Carne (griego: “sarx”): La palabra griega sora: se traduce generalmente por carne, pero este vocablo no expresa todo lo que el termino sarx significa. Sarx es el enemigo mortal de pneuma. Dentro de nosotros se libra una especie de guerra civil, que tiene por antagonista a la carne (sarx) y al espíritu (pneuma). Sarx en griego, como Bassar en hebreo, se traducen por carne en castellano, porque resulta difícil hallarles el equivalente en nuestro idioma. Su sentido puede abarcar los siguientes conceptos: 1) El cuerpo animado por el espíritu. La presencia de una libertad personal en un cuerpo natural. 2) El alma presente en el cuerpo: El ser vivo en la totalidad de su personalidad corporal. 3) La personalidad encarnada (hecha carne); la persona. 4) La realidad humana aquí y ahora: la condición caída, sometida a toda servidumbre de pecado y debilidad. 5) El hombre distanciado y diferenciado de Dios. 6) No acostumbran los judíos a denominar carne al cadáver, porque para ellos había quedado en la condición de simple cuerpo, objeto inanimado y no persona. 7) Para la mentalidad hebrea, la prostituta es condenable sólo porque entrega el cuerpo, pero no la sarx(es decir, retiene la estimación de su corazón y no ofrece su persona); no se da en plena libertad amorosa y personal.

Así sarx une la idea de totalidad de la persona (cuerpo y alma), de acuerdo a la condiciones en que vivir en este mundo. Sarx une indisolublemente el Soma con la Psyque y da expresión a las condiciones terrenas de dicha unión.[1]

En génesis 2:16-17, dice  “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”, y cuando Adán pecó no murió inmediatamente sino que vivió 930 años, pero si inmediatamente hubo una separación entre Dios y el hombre, y trajo como consecuencia  la muerte, como lo dice en Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.  Cada persona en este mundo tiene que experimentar el momento de la muerte, tanto justos e injustos como lo dice en Hebreos 9:27 “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio”.

La muerte de los seres humanos es la separación del alma del cuerpo[2], por lo tanto vamos a separar que le sucede al alma de los que mueren con Dios(creyentes), y los que mueren sin Dios(no creyentes).

La muerte de los creyentes en Cristo:

La esperanza de nuestra vida como creyentes no es en está vida, como lo dice en 1ra Corintios 15: 19 “Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres”, ya que aunque por la desobediencia de Adán entró la muerte, por la obediencia de Cristo vino la vida(1ra Corintios 15:21-22). El temor a la muerte fue vencido por Cristo Jesús, cuando fue enviado al mundo en carne y sangre, y solo de esa forma pudo vencer al diablo,  que tenia el imperio de la muerte, cuando Cristo resucitó de entre los muertos( Hebreos 2:14-15), lo mismo pasó con el pecado, Romanos 6:6 “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado”, también en  1ra Corintios 15:54 “Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley”, en 2Timoteo 1:10 “pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio”.

Ahora consideremos una pregunta ¿El alma cuando muere es consciente, o duerme sin sentir, o solo deja de existir el alma como exponen algunas creencias u organizaciones?

El alma del creyente cuando muere es consciente, y sigue con vida, como lo vemos:

En Lucas 20: 27-40, observamos un debate entre algunos saduceos (que no creen en la resurrección) y Jesús, y al final les dice así como Moisés lo indico en la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, y Dios de Isaac y Dios de Jacob, y así Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos viven, ya que Jesús les decía que el Dios de Abraham, Isaac, y Jacob no es de muertos sino de personas vivas que están disfrutando de su presencia, recordemos también la transfiguración donde aparecen Moisés y Elías, con el Señor Jesús(Lucas 9:30).

En Mateo 10:28, dice “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”, hablando de las persecuciones venideras, miren el versículo que dice que aunque se pueda morir el cuerpo, el alma no pueden matar, sino que exhorta a temer al que tiene el poder de destruir el alma y el cuerpo, pero en el infierno.

Otra pregunta, ¿A dónde van los espíritus de los creyentes cuando mueren?

Los creyentes cuando mueren van al cielo a la presencia de Dios como lo dice: En Eclesiastés 12:6-7 “antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo; y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio”, habla sobre cuando ocurre la muerte, de dice polvo eres y en polvo te convertirás (Génesis 3:19), pero el espíritu vuelve a Dios, observamos como el autor dice que después de la muerte el espíritu va a Dios, obviamente se refiere a personas piadosas.

En filipenses 1:20-23 “conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor”, cuando el apóstol dice que cuando parta de este mundo, es mejor estar con Cristo, no dice después de la resurrección sino inmediatamente, aunque después se complete con la glorificación de su cuerpo.

En Juan 14:2-3 “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”, cuando Cristo se fue al cielo, está preparando morada, pues Él mismo vendrá por su iglesia en victoria.

En Lucas 23:43 “Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”, aunque Jesús ese mismo día no fue el Hades, como algunas argumentan, Dios le dio la promesa que estaría en el paraíso ese mismo día.

En 2 Corintios 5:6-8 “Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por fe andamos, no por vista); pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.”, aquí la ausencia del cuerpo es estar en la presencia del Señor.

En Hebreos 12:22-24 “sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel”, aquí se habla de la perfección de los justos en el cielo, porque ahora solo tenemos una muestra anticipada de la gloria venidera( Romanos 8:18).

En Hechos 7:59 “Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu”, porque Esteban vio la gloria de Dios, y la presencia del Señor antes de partir de este mundo, su alma vio su majestad.

En Romanos 8:38-39 “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”, la muerte no es impedimento para demostrar el amor de Dios.

En Apocalipsis 6:9 “Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían”, esta cita muestra de forma muy evidente que la almas de los decapitados por predicar la palabra del Señor están en la presencia del Señor.

En Apocalipsis 20:4 “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años”, cuando el libro de Apocalipsis habla de tronos siempre es en el cielo, y dice vi el alma de los decapitados.

Ahora, si los creyentes cuando mueren pasan a estar con Cristo, entonces ¿Donde está Cristo en estos momentos?

Hebreos 10:12: pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

Hebreos 12:2: puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

1 Pedro 3:22: quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.

Hechos 7:49: El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo?

Es importante tener en cuenta que el creyente cuando muere pasa a la presencia del Señor, en espera del nuevo cuerpo glorificado, porque este estado intermedio, no es el plan eterno de Dios, porque la resurrección de nuestros cuerpos completa el plan para disfrutar de Dios por la eternidad en un nuevo cielo y una nueva  tierra.

En el momento de la muerte, aunque el cuerpo muere, el alma del creyente y del no creyente continúan viviendo. Los creyentes aguardan la consumación de su redención con la resurrección, y glorificación de sus cuerpos, mientras que los impenitentes aguardan el juicio final de Dios. Como Dios preserva el alma de la muerte, los seres humanos tienen una continuidad de su existencia personal consciente más allá de la muerte. Toda la persona ha caído, tanto el cuerpo como el alma son los objetos de la gracia salvífica de Dios[3]

Aunque la muerte trae descanso al alma y la biblia frecuentemente se refiere a la muerte utilizando el eufemismo[4] del sueño, no corresponde suponer que durante el estado intermedio el alma duerma o que permanezcamos inconscientes o en un estado de animación suspendida hasta la resurrección final[5].

La muerte de los no creyentes:

En esta sección miraremos los conceptos de Seol, Hades, y el infierno.

Seol: La palabra Seol significa “lo que está debajo”, se desciende al Seol. Fíjese que Jacob dice: “Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol”, siempre se habla de descender al Seol. Génesis 42:38: “Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto, y él solo ha quedado; y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor al Seol”. Génesis 44:29 y 31: “Y si tomáis también a éste de delante de mí, y le acontece algún desastre, haréis descender mis canas con dolor al Seol... sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor al Seol”. Números 16:30 y 33: “Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová...Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación”. Deuteronomio32:22: “Porque fuego se ha encendido en mi ira, y arderá hasta las profundidades del Seol”. 1 Samuel 2:6: “Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir”.[6]

Por eso en el Antiguo Testamento se insiste en el hecho de que los justos son librados del Seol, nosotros no somos librados de la tumba, pero sí del Seol, Proverbios 15:24: “El camino de la vida es hacia arriba al entendido, para apartarse del Seol abajo”; Salmos 49:14 y 15: “Como a rebaños que son conducidos al Seol, la muerte los pastoreará, y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada. Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, porque él me tomará consigo”, el salmista expresa su confianza en que Dios redimirá su vida del poder del Seol porque Él me tomará consigo y me va a llevar al “shamayin”, y su cuerpo a la tumba.

En el Nuevo Testamento el equivalente griego del Seol es Hades y se usa, de una manera indiscutible, para referirse al infierno, Mateo 11:23: “Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti”, ahí se está hablando de un castigo y del Hades; 16:18: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”, las puertas del infierno no prevalecerán contra ella, nosotros estamos arrebatando a personas que son ciudadanos del infierno ya; Lucas 10:15: “Y tú, Capernaum, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida”; Lucas 16:23: “Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos...”.[7]

Cuando una persona no creyente en Cristo muere, su cuerpo va a la tumba y el alma va al hades o infierno, esperando la resurrección, el juicio y la condenación eterna en el lago de fuego, como lo dice en Apocalipsis 20:13-15 “Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”, también en Apocalipsis 21:8 “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”.

En la parábola del rico y lázaro, en Lucas 16:23-24 “Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama”, vemos como el rico esta sufriendo tormento en el Hades, aunque es una parábola, refleja el estado de sufrimiento en aquel que fue injusto, mientras estaba vivo en la tierra.

En 2da Pedro 2:9 “sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio”, aquí vemos donde están reservados para el día de juicio, todos los que desobedezcan a Dios.

En este tiempo, y más cuando existen enseñanzas de algunos grupos, que niegan que cuando los seres humanos mueren, y han sido desobedientes a la palabra Dios, lo único que pasará es que no existirán más, contario a lo que enseña las Escrituras, que los injustos esperan en el día del juicio y la condenación eterna. A sabiendas que los no creyentes, están muertos, sin Dios y sin esperanza, como plantear que el castigo es que solo no vivan más, sin conciencia, ni sufrimiento eterno. Otras corrientes, quieren suavizar el mensaje del evangelio, por lo que siempre predican de Juan 3:16, pero al parecer de Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”, no quiere utilizarlo porque pensaran que asustarán a la persona, o pueden verse como “muy religiosos”, o como llaman a este tiempo al que se opone a igualar al mundo “legalista”. El sufrimiento en el Hades o infierno es una realidad que los cristianos no podemos ocultar, ni negar cuando predicamos el evangelio a los no convertidos, y negar la condenación eterna en el lago de fuego para todos aquellos que rechazaron el evangelio, es llevar la vida cristiana muy tibia, e inclusive para nosotros mismos es un gran reto el caminar con Cristo, sin dejarse enredar con todo lo que promete este mundo, llego de inmundicia y de placeres en el pecado.

La Biblia nos enseña con claridad que el castigo ha de ser eterno. Se utiliza la misma palabra para referirse a la vida eterna y la muerte eterna. El castigo implica dolor. La aniquilación que algunos han postulado, no implica dolor. Jonathan Edward, al predicar sobre Apocalipsis 6:15-16, dijo: “ Los malvados de aquí en más desearán con todas sus fuerzas convertirse en nada y dejar de ser para escapar de la ira de Dios.[8]

La doctrina católica sobre el purgatorio, no tiene sustento bíblico, y se basa más en una enseñanza de hombre, donde los pecados son purgados de todo lo que hizo la persona en esta tierra, no hay más oportunidad, Dios ha enviado su palabra, sus apóstoles, profetas, maestros, evangelista, pastores, por lo que no hay excusa, el mundo quiere seguir su rumbo sin Dios, pero la Iglesia que Jesús plantó con el poder de su palabra, hará que medio del trigo que también crecerá, la cizaña estará a su lado tratando siempre de entorpecer el plan de Dios, pero con la victoria de Cristo, en su segunda venida destruirá todos son enemigos, para finalmente disfrutar con su pueblo una comunión para siempre, no demos perder de vista el llamado que Dios no hace para predicar su palabra a tiempo y fuera de tiempo.

En este artículo a la pregunta, ¿Qué sucede después de la muerte con los seres humanos?, podemos concluir que:

  • Los seres humanos estamos formados de un cuerpo material y un alma inmaterial.
  • Toda la humanidad experimentará la muerte física, tanto como creyentes en Cristo Jesús, y no creyentes.
  • Si la persona que muere es creyente en Cristo Jesús, su cuerpo queda en la tumba, y su alma va inmediatamente a la presencia de Dios, en un estado intermedio consciente, esperando la resurrección de su cuerpo, la venida de Cristo a la tierra, el juicio y el estado eterno.
  • Si la persona que muere es un no creyente, su cuerpo queda en la tumba, pero su alma va inmediatamente al Hades o el infierno, que es un lugar de tormento, esperando el día del juicio, para la condenación eterna.
  • No habrá más oportunidad de arrepentimiento por el pecado, después de la muerte física. El purgatorio no tiene sustento bíblico robusto.
  • Todos los seres humanos, justos e injustos resucitarán en sus cuerpos, unos para vida eterna y otros para condenación eterna.
  • El estado intermedio que se refiere al estado desde la muerte física y la resurrección del cuerpo, no es un estado “durmiendo” sin ser consciente de lo que sucede.
  • El alma de los injustos, no pueden dejar de existir nada más cuando mueren, porque no tiene soporte bíblico.
  • El estado intermedio, no es un estado completo, ya que para completarla, se dará con la segunda venida de Cristo, la resurrección y en el estado eterno.
  • El infierno no es un estado, es un lugar.
  • El lago de fuego, es el destino final de los que desobedecieron a Dios en esta tierra.

Elaborado por:
Pastor Jair Sánchez
Ministerio El Mensaje de Jesús

 

[1] Escatología Final de los tiempos. José Grau, pág. 32-35.

[2] Diccionario Expositivo. W.E. Vine, pág. 568

[3] Las grandes doctrinas de la Biblia. R.C.Sproul. pág. 146.

[4] Eufemismo: es una palabra o expresión que sustituye otra palabra de mal gusto.

[5] Las grandes doctrinas de la Biblia. R.C.Sproul. pág. 234-235.

[6] El presente siglo y el venidero. Sam Waldron. pág. 65.

[7] El presente siglo y el venidero. Sam Waldron. pág. 65.

[8] Las grandes doctrinas de la Biblia. R.C.Sproul. pág. 318.


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