Una palabra de consuelo a los de doble ánimo

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La persona de doble ánimo es aquella que es inconstante en todos los caminos que emprende, su estado de ánimo cambia fácilmente, se siente por momentos feliz y al rato está triste, decepcionado, aburrido, y después feliz, y sigue en un circulo vicioso día tras día. Quiere tener un pie en el reino de Dios y el otro en el reino de las tinieblas, y lo más preocupante es que no logra ver la luz que ilumina el corazón, el camino verdadero que debe seguir, aunque escuche constantemente sermones cristianos.

Pero hay buenas noticias, Dios nos da de su gracia en las Escrituras, una palabra de consuelo, si estamos viviendo de doble ánimo constantemente. En Santiago 1:7-8 dice “No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”, y a lo que se refiere que recibirá es la sabiduría, la cual necesitamos para tener paciencia en medio de las pruebas, pues en los versículos de Santiago 1:2-3 “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”, esa prueba de nuestra fe va produciendo poco a poco paciencia, y si necesitamos esta sabiduría debemos pedirla con fe, no dudando, porque el que duda, es como las olas del mar, el viento las mueve de un lugar a otro. El viento, es toda la lluvia de pensamientos contrarios a la obediencia a Cristo, por lo tanto, lo que debes de saber es que necesitamos urgente de esa sabiduría que viene de lo alto (Santiago 3:17) para que el alma descanse en un solo camino, el camino que es Cristo; debemos conocerle y amarle cada día más.

Si constantemente estas cambiando de camino por algo que lees por internet o un video de alguna famosa plataforma, y no está acorde a los principios bíblicos, entonces el alma vacila y no encuentra paz, por eso en Efesios 4:13-15 “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”, nos dice que no nos dejemos arrastrar por cualquier viento de doctrina, y que crezcamos en Cristo en amor. 

La persona de doble ánimo fácilmente puede caer en el pecado de la hipocresía, porque en el fondo tiene el alma divida, corazón fraccionado, no desea abandonar las cosas de este mundo, pero tampoco puede asegurarse en la piedad. Si la persona de doble ánimo persiste en la obstinación de su corazón, no recibirá nada de Dios, si se acerca a Él con corazón sincero, Él se acercará también (Santiago 4:8), esa persona al pedir ayuda a Dios, su fe debe estar en una sola vía, la necesidad de Dios en su alma para la gloria de su nombre, pero no puede apuntar su entusiasmo a la vez al mundo (Mateo 6:24), porque así no ocurrirá nada, hay que ser fieles a un solo Dios, un solo amo, un solo reinado, no podemos ser amigos de Dios y amigos del mundo.

En Santiago 4:8 dice “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”, a los de doble ánimo les exhorta a purificad los corazones, y esto es clave para recibir ese consuelo de parte de Dios, la purificación es importante para ingresar al lugar Santísimo, se debe hacer con corazones purificados de limpia conciencia (Hebreos 10:22). Un corazón dividido no experimenta la presencia de Dios en sus oraciones, no obedece los mandamientos de nuestro Señor Jesucristo, por eso hace un llamamiento a la purificación de los corazones, por la sangre de Cristo y el poder del Espíritu Santo; con arrepentimiento sincero se llega al trono de la gracia. Esta palabra es para todo aquel que nunca a saboreado la misericordia y la gracia de Dios por tener el alma divida, así como nos dice Santiago 1:7 “No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor”. No vaciles, hoy toma una decisión, como lo dijo el profeta Elías en Reyes 18:21 “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra”.

Elaborado por:
Pastor Jair Sánchez
Ministerio El Mensaje de Jesús

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