El conocimiento de Dios

Edición Nº2

El conocimiento de Dios en este tiempo no parece ser la prioridad en la vida de muchos creyentes, aunque el evangelio de Jesucristo ofrece salvación y perdón de pecados para reconciliarnos con Dios, no es llamativo para una persona que solo tiene la esperanza puesta en los afanes de este mundo, el engaño de las riquezas materiales y las codicias de otras cosas, pues si esto fuera el propósito por el cual existe la humanidad no veríamos los frecuentes suicidios de personas adineradas con fama, alcoholismo, drogadicción y placer sexual desenfrenado, todo por la tan anhelada satisfacción personal.

Hay algo muy profundo en el corazón del ser humano que no logra ser satisfecho a plenitud con lo que ofrece este mundo sin Dios, a pesar de que se utilicen muchas estrategias humanas para ello. Solo el corazón transformado por el poder del Espíritu Santo encuentra sentido a la vida; fuimos creados para adorar a Dios y servir a los demás en amor.

Si una persona dice ser cristiana, porque asiste semanalmente a una iglesia local y por otro lado sigue dominada por alguna obra de la carne en su vida como la ira, el enojo, la envidia, el egoísmo, la codicia o lujuria (Gálatas 5:19-21), es decir, sigue esclava del pecado y no tiene buen testimonio, entonces los no creyentes blasfemarán el nombre de Dios por su mala conducta (Romanos 2:24); tal persona nunca ha experimentado el verdadero conocimiento de Dios. La Escritura dice: ''el que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor'' (1 Juan 4:8).

Toda nuestra vida terrenal es como un árbol que va creciendo y da su fruto (Salmos 1:3), por eso Dios quiere que crezcamos en el conocimiento de Dios, y eso es posible si solo conocemos al Señor Jesucristo en intimidad en el poder del Espíritu Santo, él lo dijo: si me conocieran, también conocerían a mi Padre (Juan 14:7), y también nos dijo: no los dejaré huérfanos volveré a ustedes (Juan 14:18), y cuanto más conozcamos a Jesucristo, nos revelará su gran amor, entonces lo amaremos y obedeceremos sus mandamientos, cuya base es la fe que obra por el amor, y en esto sabemos que él permanece en nosotros: por el Espíritu Santo que nos ha dado (1 Juan 3:24).

Finalizo esta reflexión, diciéndote que lo mejor que le puede pasar a una persona en esta vida es conocer a Dios, él nos rescata de los lazos de la muerte por creer en Jesucristo y su obra; con la venida de su Santo Espíritu comienza en nuestros corazones una nueva vida en el conocimiento de Dios. Jesús dijo: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, al único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado (Juan 17:3), también dijo: El que me ama, obedecerá mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y con él nos quedaremos a vivir (Juan 14:23).   

Recuerda el Dios Santo nos dice: “Yo habito en las alturas, en santidad, pero también doy vida a los de espíritu humilde y quebrantado, y a los quebrantados de corazón.” (Isaías 57: 15)

 

Elaborado por Pr. Jair Sánchez O.

Ministerio El Mensaje de Jesús


Imprimir   Correo electrónico