EMDJ67-A los fornicarios y adúlteros los juzgará Dios-Hebreos 13:4

Hebreos 13:4

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.

Se hace necesario reflexionar e interiorizar cada vez que se tenga la oportunidad en los diferentes escenarios que se predique la palabra de Dios sobre las consecuencias de llevar una vida esclava de la fornicación y el adulterio. Suele tenerse tan obvio en las iglesias cristianas  que se dice que esto no agrada a los ojos de Dios, pero sigue sucediendo, generación tras generación, cristianos esclavos de este pecado con los oídos sordos. No se le presta importancia en muchos sectores, pues al parecer lo que se generaliza con el tiempo después termina convertido en ley. Y más en esta época donde el énfasis del supuesto crecimiento espiritual se enfoca nada más en la confesión positiva y la vida de “éxito en el mundo”.   

Como vivimos en una sociedad que quiere cambiar lo que dice las Escrituras, y algunos profesantes se les olvida lo que significa, a tal punto que debemos recordar, lo qué es el matrimonio, fornicación y adulterio.

El matrimonio es considerado un pacto en que el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán un solo ser (Génesis 2.24). Esta unión, es entre un hombre y una mujer que nacieron biológicamente como seres distintos en su sistema de reproducción, es decir, el hombre tiene un miembro reproductor distinto al de la mujer. Por esa razón, es que dos hombres o dos mujeres de manera natural, nunca podrán tener hijos, así fuimos creados por Dios.

La fornicación es estar practicando relaciones sexuales sin estar casados ante los ojos de Dios, inclusive, algunos piensan que es suficiente el hecho de tener una unión civil, sin importar que se hace necesario la bendición pastoral, argumentando que ese procedimiento no está descrito en el nuevo testamento. Si eres cristiano, y los dos son miembros de una congregación cristiana, debes recibir la bendición pastoral, una vez efectuado el contrato civil ante las instituciones del estado en el país en que vivan. 

El adulterio es tener relaciones sexuales con otra persona que no es nuestro cónyuge, pero el Señor Jesucristo incluye también la lujuria (Mateo 5:27-28).

Una vez que recordamos estas definiciones que parecen obvias, vamos a la cita guía. La primera parte dice: Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla. Es un llamado a todos los cristianos que tengamos por honra esta institución que ha sido dada por Dios desde el principio; la cual no debe ser manchada por el pecado. Dios dijo que no es bueno que el hombre esté solo (Genesis 2.18), le dio una mujer, y solo una, tampoco le dio otro hombre o un animal. Debemos insistir a nuestros hijos y la sociedad en que vivimos, que Dios ha llamado matrimonio al pacto entre un hombre y una mujer, varón y hembra, personas distintas nacidas biológicamente, y esa condición los identifica plenamente.

Esta reflexión es para que tomes en serio el llamado de Dios para crecer en santificación, Dios desea que el matrimonio sea puro, sin manchas del pecado por la inmundicia sexual. Si eres soltero o soltera de muchos años de noviazgo, y crees tener el derecho a tener caricias en los miembros reproductores con la otra persona, pero si penetración, y crees que eso no está mal ante los ojos de Dios, solo porque en la iglesia donde asistes no te insisten en ello para que no se vea muy religiosa, quiero decirte que tarde o temprano esto terminará en una relación sexual, que solo debe ser consumada en el ámbito del matrimonio, no antes. A veces tratamos de ser más listo, y tratar de jugar al “cristiano”, típico oidor de sermones, que domingo tras domingo va y canta en la congregación, entrega sus diezmos y ofrendas, pero solo está pensando en el siguiente momento que tendrá con su novio o novia para supuestamente demostrarse el amor, que puede terminar en un embarazo no deseado. 

Por otro lado, vivimos plagados de imágenes sensuales a doquier en los supermercados, en la televisión, una propaganda para promocionar un límpido presentará a una mujer muy ligera de ropa, y posiblemente si estás frio espiritualmente te llevará a ingresar al mundo de las fantasías sexuales, y estarán impulsadas más, si vives en un matrimonio muy conflictivo, donde hay demasiadas discusiones conyugales por cualquier cosa, lejos del amor de Dios, creyendo que podemos manejar la situación, pero nos equivocamos las fantasías sexuales toman fuerza y terminan en pornografía, después pasan a la masturbación para llegar a buscar todas estas emociones en la calle, donde todo comenzó por una paso por la lujuria. Si no somos revestidos de Cristo constantemente y con el poder del Espíritu, podemos terminar en estos aprietos, donde solo somos sacados de ese lodos por la misericordia de Dios.  Hay que colocarse la armadura de Dios todos los días, y tener ese escudo de la fe con que podamos resistir todos los dardos de fuego del enemigo.

Si seguimos esclavos de la fornicación o adulterio, dependiendo como sea el caso si estás casado o no, Dios nos dice en esta cita guía, que seremos juzgado por nuestras actuaciones al respecto, que hicimos cuando siendo esclavos de estos pecados sexuales, oyendo sermones semana tras semana, sin tomar decisiones radicales. Hay que arrepentirse y pedir ayuda a Dios para ser libres de esta esclavitud que no deja que el gozo por el Señor crezca, porque Él nos llama a santificación.

Les dejo estas citas para interiorizar:

1 Corintios 6.9 ¿Acaso no saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se equivoquen: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se acuestan con hombres,

1 Corintios 6.18-19 Huyan de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, ocurre fuera del cuerpo; pero el que comete inmoralidad sexual peca contra su propio cuerpo. ¿Acaso ignoran que el cuerpo de ustedes es templo del Espíritu Santo, que está en ustedes, y que recibieron de parte de Dios, y que ustedes no son dueños de sí mismos? Porque ustedes han sido comprados; el precio de ustedes ya ha sido pagado. Por lo tanto, den gloria a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios. 

Gálatas 5.19-21 Las obras de la carne se manifiestan en adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas. Acerca de ellas les advierto, como ya antes les he dicho, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 

Colosenses 3.5 Por lo tanto, hagan morir en ustedes todo lo que sea terrenal: inmoralidad sexual, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia. Eso es idolatría.

Apocalipsis 22.15 Pero afuera se quedarán los pervertidos, los hechiceros, los que han caído en la inmoralidad sexual, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y practica la mentira.

Elaborado por Pr. Jair Sánchez O.

Ministerio El Mensaje de Jesús


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